21/6/18

Ser madre trabajadora y no morir en el intento


A pocos días de dar comienzo nuestras ansiadas ( y merecidas ) vacaciones me planteo contratar a alguien para poder enfocar mejor mi trabajo a la vuelta y poder de esta manera tener más tiempo para dedicarle a Hugo, y quién sabe si así me animo a darle un hermanito.

Por suerte casi un año después he podido tomar las riendas del día a día en una ciudad que no es la mía y donde Hugo tiene que ser mi secretario personal a la fuerza. 

Me acompaña cuando visito una tienda de moda, conozco un nuevo servicio, forma parte activa de nuestro blog (yo diría que la más querida ) y es mi fiel espectador mientras respondo mails, redacto o grabo vídeos.

Todo esto por no mencionar las veces que me " ayuda " con la casa mientras cocino, hago la compra, limpio...

La suerte que tengo es que a pesar de no ser fácil trabajar ( mientras un bebé con sus necesidades te mira ) puedo permitírmelo y otras muchas mujeres por desgracia deben dejarlo en la guardería si desean reincorporarse a la vida laboral.

Me llegué a plantear dejarlo media jornada en una que tengo justo debajo de casa, pero sinceramente prefiero invertir ese dinero en contratar a alguien que me agilice todo el tema de fotografía y edición y así dedicarme directamente a la publicación y oficina ( como sabéis Sergio me ayuda todo lo que puede y más pero no llego a todo y podría abarcar mucho más ).

Creo que lo mejor sería ir viendo candidatos durante las vacaciones, la idea me gusta y lo mejor será poner anuncio gratis a través de Job Today, un portal de empleo a través del móvil, porque hace poco mi peluquera me comentó que puso uno de " se busca maquiladora " allí y en muy poco tiempo encontró no sólo una magnífica profesional sino mejor persona. 

Estoy súper ilusionada con el tema porque además de dar un impulso a mi trabajo contaría con mucho más material original y fotos de Hugo para el recuerdo. 

Sin lugar a dudas una mujer emprendedora con hijos sacrifica muchísimo su vida laboral y se esfuerza continuamente para llegar a todo, estoy segura que os sentiréis muy identificadas con lo que estoy contando y que más de una ha llegado a posponer sus sueños con la llegada de la maternidad. 

Ojalá algún día se premie ser mamá y trabajar a la vez pero hoy por hoy las ayudas son inexistentes y nos las tenemos que ingeniar para salir adelante sin renunciar demasiado.




Anna Mora & Brunella: total look

Mules: Zara 

Purificación García: bolso


17/6/18

Casi un año


Estoy empezando a disfrutar Zaragoza, me ha ayudado vivir en el centro y tener parques bonitos cerca, el buen tiempo parece que ha llegado para quedarse y es un gustazo dar un paseo al atardecer. 

Ayer aprovechamos el día para hacer " nada ", salimos temprano y llegamos al anochecer, hacía tiempo que no nos lo permitíamos y nos vino fenomenal recorrer la ciudad y redescubrirla.

Fue un día reparador porque tenemos muchas cosas en mente y necesitamos desconectar para resetearla. 

A estas alturas todavía no he planeado las vacaciones, Hugo va a cumplir un año dentro de un mes y quiero hacer algo especial, me gustaría pasar todos los años al menos quince días en algún pueblecito del Pirineo Aragonés donde Hugo pueda disfrutar de la naturaleza porque me parece fundamental para su desarrollo, así que estoy inmersa en la búsqueda y acepto sugerencias.

Su primer año de vida, su primera tarta y me doy cuenta de lo rápido que pasa el tiempo, los días se esfuman y noto ( en fotos ) que va cambiando, me pregunto en qué momento ha crecido tanto y porqué no me he dado cuenta.

En estos momentos Hugo todavía no anda pero comienza a ponerse de pie y coger fuerza, balbucea sus primeras palabras, todo le llama mucho más la atención y su traviesa curiosidad nos regala anécdotas graciosas ( y algún que otro susto ) definitivamente va a ser un pillín de mucho cuidado que aprenderá rápido.

Lo observo y me parece un sueño haberlo tenido dentro, me resulta todo un privilegio verlo crecer y desarrollarse, el mejor regalo que la vida me ha podido hacer  y que yo pienso agradecer haciéndole el niño más feliz del mundo.




Zara: total look

Hugo: Doña Carmen ( culottes y camisa ), OTS ( sandalias )


4/6/18

Educar a un hijo


Educar es una de las tareas más complicadas a las que nos enfrentamos como padres, no existe una fórmula mágica pero sí podemos tener claro aquello que queremos conseguir de ellos y ponerlo en práctica para que nuestros hijos crezcan felices.

Los niños pequeños tienden a imitar nuestras conductas, sean buenas o malas, son esponjas y nuestro reflejo, de nada va a servir pedirles que hagan algo que nosotros no somos capaces de hacer.

Estas son algunas de las claves que nos pueden ayudar a hacerlo lo mejor posible:

Las palabras, los gestos, las miradas y las expresiones nos sirven para expresar aquello que sentimos y debemos hablarles siempre sin prisas, contarles cuentos y también dejar que ellos nos los cuenten.

Pedirles su opinión y que se sientan escuchados es algo muy importante para que se sientan seres individuales y responsables.

Debemos imponer normas claras y coherentes por lo que deberemos darles explicaciones lógicas, bajo ningún concepto la amenaza será una opción.

Debemos dejar que se equivoquen y que muestren sus sentimientos, la sobreprotección no es buena, tienen que correr sus propios riesgos.

Nunca generalizaremos ni los compararemos con los demás porque podrían sentirse descalificados.

Reforzaremos sus cosas buenas porque los efectos son mucho más positivos que si les recordamos continuamente lo que hacen mal.

Reconoceremos cuando nos equivocamos sin miedo a decirlo y explicarlo porque como seres humanos cometemos errores.

No somos sus amigos, siempre estaremos en un escalón superior para ofrecerles nuestra protección, experiencia y cuidados pero también nuestras normas.

Hasta aquí la teoría, poner esto en práctica puede ser duro y cuanto antes comencemos a aplicar estas pautas mejor.

Estas reglas son importantes pero además, sobre todo como madre de un niño,  siento el deber de educarle lejos del machismo que a día de hoy todavía perdura, quiero que no sólo sea un buen hijo sino también un buen compañero cuando llegue el momento, quiero educar a un valiente que enfrente los problemas que la vida le tendrá preparados.

Porque no le voy a engañar diciéndole que las cosas son fáciles o que huya cuando la situación se complique, no le enseñaré a ser egoísta, le enseñaré a quererse pero también a querer el bienestar de los demás.

Recordad que su carácter y su conducta depende de nosotros, traerles al mundo está muy bien pero el verdadero regalo es otorgarles una buena educación que les permita ser felices y triunfar más allá de una profesión, no olvidemos que estamos formando personas y que de ello dependerá conseguir un mundo mucho mejor. 

En definitiva quiero que escuche su corazón.