7/3/18

Una mamá muy básica


Tengo ganas de primavera, de ropa ligera, jersey finito y como mucho una perfecto, durante el embarazo engordé muchísimo y me asusté una barbaridad pero como tampoco me reñían los médicos porque siempre había estado muy delgada me confié y comí por veinte.

Tenía un hambre atroz y me pasé con los dulces ( y con todo lo que no se debe comer ), pero lo mío era ansia viva, que se fue cuando vino Hugo al mundo. El cambio en el apetito fue brutal, supongo que por un tema meramente hormonal.

El caso es este aumento de peso mucha gracias tampoco me hacía y por suerte perdí casi todo, sabéis que se engorda por retención de líquidos en la mayoría de casos.

Para ser sincera todavía me sobran 4 kilos pero esto es relativo, ya que como os explicaba, siempre había estado muy delgada. Lo que me fastidia es que al ensanchar un poquito, hasta que vuelva todo al sitio me ha tocado renovar armario.

Y eso si que es un verdadero rollo, porque entre el poco tiempo que tengo para ir de compras y que estoy " readaptándome " a mi nuevo estilo de vida voy haciendo lo que puedo.

Mi truco consiste en tirar de básicos e ir cómoda, necesito rapidez al cambiarme y un bebé no permite ir llena de complementos ni prendas demasiado delicadas.

Pero me siento muy identificada con el cambio y es que tampoco era una fashion victim, la sencillez siempre me ha caracterizado y por eso no me está costando.

Ser mamá también significa aprender a aceptar cambios físicos y en el estilo de vida, pero merece la pena y sacando un poquito de tiempo para cuidarse, todo vuelve a su sitio, y si no vuelve o tarda... tampoco pasa nada porque hemos creado una nueva vida y pocas cosas en el mundo son tan gratificantes y bonitas.















Mango: jumpsuit

Massimo Duti: perfecto

Michael Kors: bolso vía Spartoo 

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