5/3/18

Minimalismo en las relaciones


Os he comentado muchas veces como la maternidad me ha ido cambiando en muchos aspectos, apenas tengo tiempo libre, cuidar de Hugo y trabajar desde casa no me deja margen para permitirme perder tiempo y por esta razón mi estilo de vida se basa actualmente en el minimalismo.

Lo que comenzó siendo una necesidad se ha convertido en la norma que rige mi vida y doy gracias por ello.

Llevo tiempo aprendiendo esta filosofía de vida y poniéndola en práctica, incluso me apena no haberlo hecho antes de ser madre porque me hubiese evitado disgustos innecesarios, pero como todo, hace falta tiempo para madurar y saber qué es necesario para disfrutar de una vida un poco más plena.

Minimalismo en lo material, en lo espiritual y en las relaciones con los demás.

Sólo lo necesario entra en mi casa, no acumulo sin más, el orden a todos los niveles es necesario para hacer mi día a día y el de los que me rodean mucho más fácil

He eliminado relaciones que no me aportaban o que consumían mi energía, no ha sido un proceso fácil, pero si vital para mi persona.

Lo primero que he aprendido es a ser feliz sola, si yo no me siento completa de esta manera, difícilmente podré establecer relaciones sanas, únicamente buscaré en los demás lo que me falta y no puedo darme a mí misma.

He cultivado mi autoestima, mi felicidad sólo depende de mí y de esta manera puedo hacer mucho más felices a los de mi alrededor.

Soy más consciente de cuáles relaciones me aportan y cuáles me absorben la energía.

Doy por finalizadas las relaciones en las que me siento oprimida, no siento libertad para expresar mi verdadera esencia, relaciones en las que el amor y trato que recibo están condicionadas a cumplir las expectativas que se tienen de mí.

Sólo conservo a las personas que me aprecian por lo que soy, con virtudes y defectos, sin juzgarme. Relaciones en las que me siento libre y que aportan una comunicación sincera y de una confianza absoluta.

Habéis reflexionado alguna vez sobre las relaciones que os obligan a ver a alguien que no os apetece ?
Desde un punto de vista minimalista no hacen ningún bien a ninguna de las partes porque se pierde un tiempo maravilloso, y creedme, la vida es corta y no podemos permitirnos ese lujo.

Si analizáis vuestras relaciones, son pocas personas las que os consumen pero muchísima la paz que os quitan, si practicamos el minimalismo y las eliminamos o reducimos al máximo esos momentos sentiremos que nuestra carga se aligera.

Más adelante os hablaré de cómo poner en práctica el minimalismo a otros niveles como el material o cómo adoptar una actitud minimalista, que no significa en absoluto vivir sin bienes materiales, quizá en sentido estricto de la palabra puede, pero no necesariamente.

Sigo aprendiendo acerca del minimalismo y corrigiendo actitudes maximalistas, sólo yo decido qué o quién entra en mi vida o se queda.

Simplificar al máximo es la verdadera actitud del minimalismo, menos es más siempre.

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