21/3/18

El estrés en la fecundación in vitro


Cuando pensé en iniciar el tratamiento para preservar mi fertilidad mediante la congelación de embriones tuve que ser fuerte, hacía un año y medio que había pasado por el acontecimiento más duro de mi vida y seguía desolada, sin fuerzas... en varias ocasiones pensé en dejarlo porque no creía estar preparada para pensar en la maternidad, no podía ilusionarme con nada que la vida me pudiese ofrecer y un bebé exige estar al cien por cien. 

Pensé muchas veces en anular la primera cita en la Clínica pero sin quererlo algo se iba despertando en mi interior y me decía que no podía perderme una de las cosas más bonitas que podían ocurrirme.  

Ya había hablado con mis médicos los pros y contras de realizar este tratamiento, en esta vida pocas cosas se pueden planificar, hubiese querido ser madre hace años pero un tumor aplazó esta decisión.

Finalmente acudí a esa cita y me explicaron, que si quería, empezábamos de inmediato, tan de inmediato que apenas me daba tiempo a pensarlo demasiado, y me lancé, me entregué a esa ilusión como si de ello dependiera volver a creer. 

Pese a la ilusión había algo que seguía conmigo y era el estrés y la ansiedad, debía ser fuerte pero no era tan fácil, así que por recomendación de mi doctora me apoyé en la homeopatia

Hay que tener en cuenta que una fecundación in vitro produce muchísimo estrés porque se compone de varias fases en las que es inevitable la preocupación por el resultado final. 

Desde que se comienza con las analíticas hasta que se implanta el embrión se vive una constante incertidumbre que inquieta, hasta un punto, que sólo conoce quien se somete a este tratamiento. 

El estrés es una respuesta normal del organismo frente a situaciones nuevas, que obligan al cuerpo a adaptarse a ellas, a niveles normales es una fuente de motivación y productividad pero demasiado estrés o una respuesta exagerada frente al mismo, puede desencadenar síntomas que alteran la calidad de vida.

Si sumamos el estrés que tenía antes de empezar y el estrés que conllevaba la FIV lo lógico era anticiparme y tengo que decir que en mi caso la homeopatia fue de gran ayuda.

La homeopatia está indicada para el embarazo y lactancia porque no tiene ningún efecto perjudicial para el recién nacido siempre como tratamiento complementario y que no sustituye al control médico habitual.

Por suerte, como ya os conté, me quedé embarazada en el primer intento, pero imaginad lo duro que puede llegar a ser cuando el resultado negativo se repite una y otra vez. Por desgracia es algo muy común y el tratamiento puede llegar a resultar largo y costoso a nivel emocional y psicológico ( por no hablar del económico ). 

Esta fue mi experiencia con el estrés y la fecundación in vitro, espero que os sirva de ayuda y os de fuerza para seguir adelante en este duro pero gratificante camino.


2 comentarios:

Soraya González Gómez dijo...

Luchadora, nosotros estabamos para ir a la URA y me entere de que BB venía solito. Pero tengo varios amigos q están en este proceso y es durisimo.

www.simplysory.com

como una princesa dijo...

Enhorabuena !!! Disfruta de cada etapa que aunque son muy duras merecen la pena y traen cosas preciosas.