1/12/17

El camino de la felicidad


Hugo ha cumplido ya cuatro meses y parece que fue ayer cuando decidí ser madre, nadie te cuenta lo que significa esa palabra porque para entenderla hay que sentirla.

Ser madre me ha ayudado a entender el significado de muchas cosas pero también el lado más duro de la palabra sacrificio, por otro lado sigo cultivando la paciencia y Hugo me está ayudando a sacar nota en esta asignatura pendiente. 

He comprendido que nada va a ser igual que antes y ahora relativizo muchísimo más cualquier problema. Hay algo que me preocupa y es el tiempo, me he dado cuenta que pasa demasiado rápido y me gustaría detenerlo, quiero verlo crecer pero más despacio...

También es cierto que tengo los sentimientos a flor de piel y muchos más miedos porque aunque ahora soy más fuerte también soy mucho más débil.

Sigo insistiendo en querer organizarme y cada vez me doy más cuenta que improvisar es lo más apropiado, porque cada semana es un nuevo reto, una nueva etapa y un nuevo comienzo.

Ahora sé que la vida es distinta a como me la había imaginado y me gusta mucho más, ahora la vivo con una motivación diferente y me siento con fuerzas para seguir adelante, porque hubo un momento en el estuve perdida y ahora una sonrisa inocente me muestra cada día cual es el camino de la felicidad. 

Un camino más paciente, más humano y menos egoísta.


Zara: vestido y botas

Furla: bolso vía Spartoo

Joolz: cochecito

29/11/17

Balance de estos cuatro meses


El tiempo vuela, antes no me daba cuenta ( o no quería darme ), pero cuando nació Hugo los días y sus cambios comenzaron a pasar a la velocidad del rayo, todavía recuerdo las primeras noches en casa cuando comenzaban los cólicos y me moría de los nervios.

Recuerdo que Sergio me dijo " Ahora comienza una etapa muy dura pero pasará ", yo lo miraba con incredulidad pensando que nunca acabaría despertarnos cada hora durante la noche y es que por mucho que te lo cuenten piensas que eso no te va a pasar a ti... es una experiencia preciosa pero dura. 

Renuncié a la lactancia materna, como ya os conté, sin haberlo previsto y eso por extraño que parezca me ayudó un poco en la recuperación de la cesárea, Sergio daba la mayoría de los biberones y era una escena tan maravillosa que me quedaba embobada mirándolos, quizá no era lo deseado pero era una situación llena de ternura.

A duras penas hicimos de nuevo una mudanza cuando Hugo tenía tan sólo unos días, contamos con la ayuda de mis padres y la verdad es que se quedó en una anécdota un poco agridulce porque lo lógico hubiese sido estar acomodados pero durante el embarazo tanta ida y venida a Zaragoza buscando nuestro nidito fue muy estresante y poco agradable.

Poco a poco todo estuvo en su sitio y aunque todavía estoy dando los últimos retoques a nuestro nuevo hogar ya puedo disfrutar un poco de cierta calma.
Por supuesto los cólicos pasaron después de tres meses, como vaticinó nuestra pediatra y Hugo comenzó a dormir del tirón.

El balance es positivo, porque ha sido un cambio en nuestras vidas lleno de amor y sentimientos que desconocíamos, ser madre me ha enriquecido como persona y cambiado aspectos de mi personalidad que daba por perdidos.
Estos cuatro meses los hemos superado con paciencia, amor y mucho apoyo diario de las personas que más nos quieren, esas personas que dan sin pedir nada a cambio y que sólo quieren verte feliz.
Poco a poco se ha ido borrando lo más duro y afianzándose lo más bello.

Repetiríamos ? Eso ya forma parte de otro post de quizá otro año ;).


Zara: botas, jersey y pantones

Purificación García: bolso

Pendientes: Agatha Paris


28/11/17

Empezamos a probar la fruta


 Hemos empezado a introducir la papilla de fruta y nos está yendo fenomenal, Hugo es un tragoncete que recibe contento cada nuevo sabor, primero comenzamos con pera, cuatro días después añadimos un trocito de manzana, cuatro días más tarde un poquito de zumo de naranja sin pulpa y hoy por fin hemos llegado al plátano !

Todo esto triturado con una galleta de cereales sin gluten para merendar.

Cada bebé es un mundo y aunque la OMS recomienda lactancia exclusiva hasta los seis meses, nosotros confiamos en nuestra pediatra y hemos optado por hacerlo de esta manera, comenzamos con cuatro meses y cuando cumpla cinco introduciremos la verdura.

Normalmente le hubiésemos dado papilla de cereales pero Hugo está enorme y acordamos dárselo en una pequeña galleta sin gluten para bebés.

Por el momento estamos muy satisfechos y es que tenemos suerte porque a este pequeñín le encantan los nuevos sabores.